Minimalista y taoísta. Para comprender el trabajo de Paula Scarso, estos conceptos pueden ayudar a contextualizar su producción, destinada en principio a la mera contemplación del espectador.
Mientras en una proyección Scarso se detiene en un paisaje de la yunga tucumana, en una porción que en ningún momento encuadra en un panorama, y en el movimiento de una vaquita de san antonio, en la otra la cámara se detiene en unas flores y en el lento transcurrir de las nubes y su suave movimiento.
Son tres videos (en el tercero, que se podía apreciar en el monitor de una pc, también las nubes parecían ser las protagonistas), que en la noche del sábado, en Otro Espacio, la artista presentó en sociedad.
Las condiciones climáticas modificaron el proyecto original, ya que debió trasladarse a un espacio cerrado. Debe señalarse que la decisión afectó la exposición, porque en el panel interno de la sala únicamente se podía observar con nitidez uno de los lados.
De escasa duración (entre uno y tres minutos), las imágenes fluyen casi morosamente, en contraposición ciertamente con la aceleración de los tiempos contemporáneos. El dato no es menor, porque toda una línea de artistas contemporáneos se ubica en esta dirección, tratando de rescatar momentos únicos e irrepetibles.
"Poesía audiovisual al natural" contó además con música ambiental sobre la que intervinieron Pablo Arias, en el sonido, Luis De la Bárcena, en teclados, y la voz de Eugenia Qoqi Méndez.
Sin textos, sin palabras, los sonidos que Qoqi modulaba con su voz le dieron un tono pertinente y especial a la puesta. "Particularmente me interesa la poesía, pero en este proyecto no me interesan las palabras; por eso le propuse a Qoqi que cantara pero sin usar palabras; sólo juegos con su voz", contó Scarso.
¿Taoísta? "Sí, desde el punto de visa que el taoísmo propone defender el orden natural como el funcionamiento armónico de la naturaleza", explicó la artista.